A poco más de cincuenta kilómetros de la capital, la comarca de Las Vegas esconde un pasado de órdenes militares y rutas comerciales. Si te preguntas qué ver en Villarejo de Salvanés, prepárate para adentrarte en un enclave donde los caballeros templarios y la Orden de Santiago dejaron una huella imponente. Este rincón del sureste madrileño combina la sobriedad de su piedra medieval con la calidez de una tierra profundamente vinícola.
Planificar una escapada a este histórico municipio es un ejercicio de desconexión a un paso de la gran ciudad. Desde fortalezas que desafían los siglos hasta tradiciones gastronómicas arraigadas en la tierra, aquí tienes los puntos clave para exprimir al máximo tu visita.
1. La Torre del Homenaje: el gigante defensivo
Es el símbolo indiscutible de la localidad. La Torre del Homenaje, levantada en el siglo XIV, formaba parte de un antiguo castillo defensivo de la Encomienda Mayor de Castilla. Con más de treinta metros de altura, su silueta domina el casco urbano y ofrece unas vistas excelentes de los campos circundantes. Hoy en día, alberga un centro de interpretación que explica el pasado militar y estratégico de la zona.
2. Iglesia de San Andrés: la catedral de la comarca
Situada justo al lado de la torre defensiva, la Iglesia de San Andrés sorprende por sus dimensiones catedralicias. Construida entre los siglos XVI y XVII, mezcla elementos renacentistas y hererianos. En su interior, el retablo mayor y las capillas laterales guardan tesoros artísticos que reflejan la importancia económica y religiosa que tuvo Villarejo en la época de los Austrias.
3. El Santuario de Nuestra Señora de la Victoria
A pocos kilómetros del centro urbano se alza el Santuario de Nuestra Señora de la Victoria, un lugar de profunda devoción local. Este templo, vinculado a la historia de la Encomienda, destaca por su entorno tranquilo y rodeado de naturaleza. Es una parada perfecta para disfrutar de la paz del campo madrileño y conocer una de las tradiciones más queridas por los vecinos.
4. El Museo del Cine Profesional
Una de las sorpresas mejor guardadas del municipio es el Museo del Cine Profesional, un espacio único en España dedicado a la historia de la cinematografía. Aquí podrás contemplar proyectores antiguos, bobinas, cámaras y equipos de sonido que hicieron posible que el séptimo arte llegara a cada rincón del país. Es una visita obligada tanto para cinéfilos como para curiosos.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
5. Plaza de España: el corazón del pueblo
La Plaza de España es el punto de encuentro tradicional de Villarejo. Con soportes porticados y un ambiente pausado, es el lugar ideal para sentarse a tomar un café y observar el ritmo cotidiano de sus gentes. Desde aquí parten varias de las calles más pintorescas del casco antiguo.
6. Las bodegas y la tradición vinícola
Villarejo de Salvanés forma parte de la Denominación de Origen Vinos de Madrid. La tradición de cultivar la vid se remonta a siglos atrás. Acercarte a una de sus bodegas locales para probar un buen tinto de la zona o un blanco fresco es una experiencia indispensable para entender la cultura de esta tierra.
7. Ermita de la Virgen del Rosario
Paseando por el municipio encontrarás pequeños templos de gran encanto popular como la Ermita de la Virgen del Rosario. Su arquitectura sencilla y su ubicación la convierten en un punto pintoresco dentro de las rutas de senderismo y paseo que recorren los alrededores del casco urbano.
8. El olivar y el oro líquido
El paisaje de la comarca está salpicado de olivos centenarios. La producción de aceite de oliva virgen extra es otro de los motores históricos del municipio. No te marches sin adquirir una botella de aceite local; la calidad de las variedades de la zona sorprende incluso a los paladares más exigentes.
Tip de experta: Si visitas Villarejo en otoño, los campos de almendros y olivos adquieren tonos dorados preciosos, ideales para recorrer sus caminos rurales a pie o en bicicleta sin el calor sofocante del verano.
9. Casco histórico y arquitectura tradicional
Calcular una mañana para perderse sin rumbo por las calles del casco histórico te permitirá descubrir casonas solarizas, blasones nobiliarios tallados en piedra y fachadas encaladas que conservan la esencia de la arquitectura tradicional castellana.
10. Gastronomía local: guisos y repostería
Para redondear la escapada, busca un mesón tradicional y pide un buen plato de gachas, unas migas o carnes de caza de la comarca. Y de postre, pregunta por los dulces artesanales elaborados por los hornos locales, donde la miel y las almendras son siempre protagonistas.
Villarejo de Salvanés demuestra que no hace falta irse muy lejos para encontrar historia, patrimonio y buena mesa. ¿Te animas a descubrir la torre que corona los campos de Madrid?



