A pocos minutos del bullicio del centro histórico, existe un lugar que parece extraído directamente de una novela clásica. Restaurante Matilde no es solo un sitio donde comer, es un mood total que nos ha robado el corazón a todas las que buscamos ese rincón instagrameable pero con sustancia.
Ubicado en la urbanización de Montesión, este local se ha convertido en el secreto mejor guardado para quienes huyen de las trampas turísticas. Su interiorismo es pura fantasía: lámparas vintage con esos flecos verdes tan de tendencia, sofás en fucsia vibrante y espejos que bañan la estancia con una calidez que atrapa.
Es ese sitio donde la foto sale sola, sí, pero quédate por el ambiente.

Una carta que reta a tu bolsillo
Lo que realmente nos ha hecho entrar en bucle es su oferta gastronómica. Olvídate de pagar precios desorbitados por un plato con diseño. Aquí, las elaboraciones más trabajadas oscilan entre los 12 y 20 euros, un regalo teniendo en cuenta la calidad del producto.
Para abrir boca, la variedad es infinita. Desde los clásicos huevos estrellados o croquetas caseras hasta carpaccios que quitan el hipo.
Pero el verdadero show llega cuando pasas a los platos principales. Nosotras somos fans declaradas de sus carrilleras de ternera y el entrecot, aunque sus opciones de pescado, como el tataki de atún o el bacalao gratinado, están al mismo nivel.
El truco de Gema: Si vas en fin de semana, reserva mesa en su terraza. Con el buen tiempo, es el lugar definitivo para disfrutar de una copa sin sentir que estás en la ciudad.
El final más dulce de la experiencia
Si eres de las que no perdona el postre —y sabemos que lo eres—, prepárate. Tienen una selección que es, sencillamente, una tentación constante. Nuestra recomendación absoluta es su tarta Sacher, aunque el flan casero tiene ese toque de abuela que es imposible de superar.
Matilde ha entendido perfectamente lo que buscamos en 2026: buena vajilla, música ambiental que te invita a quedarte horas y un servicio que te hace sentir como en casa. Es la desconexión necesaria para sobrevivir a la semana.
¿Te pasas esta noche o prefieres guardar el secreto para tu próxima cita?



