Logroño es mucho más que la calle Laurel y su maravillosa gastronomía. Es el corazón de una región donde el tiempo parece haberse detenido entre viñedos, monasterios y murallas medievales.
Si buscas los pueblos bonitos cerca de Logroño, estás de suerte, porque el entorno riojano es un auténtico museo al aire libre que merece ser explorado sin prisas.
He preparado esta selección de localidades imprescindibles, todas a menos de una hora en coche desde la capital, para que tu escapada riojana sea redonda. ¿Te apetece conocer la esencia pura de esta tierra?
1. Laguardia: la joya amurallada
A solo 20 minutos de Logroño, esta villa medieval encaramada sobre una colina es, posiblemente, el pueblo más fotografiado de la zona. Laguardia conserva sus murallas originales del siglo XIII y un laberinto de calados subterráneos excavados bajo las casas. Pasear por sus calles empedradas es viajar directamente al Medievo.

2. Ezcaray: elegancia y montaña
Situado en la falda de la Sierra de la Demanda, Ezcaray es el destino ideal si buscas aire puro y arquitectura tradicional con balcones de madera. Sus plazas porticadas y sus casonas blasonadas le otorgan un aire señorial único en La Rioja. Es una parada obligatoria para quienes disfrutan del senderismo y de una cocina de montaña excepcional.

3. Santo Domingo de la Calzada: tradición jacobea
Este es uno de los hitos principales del Camino de Santiago. Su catedral es famosa por albergar el gallinero en honor al milagro del santo («donde cantó la gallina después de asada»). Caminar por sus calles históricas es sentir la hospitalidad que la villa lleva ofreciendo a los peregrinos durante siglos.
4. Briones: el mirador del Ebro
Sobre un cerro que domina el río Ebro, Briones es una de las villas más fotogénicas que he visitado nunca. Sus casas de piedra, palacios renacentistas y la impresionante iglesia de Nuestra Señora de la Asunción lo convierten en un destino tranquilo y lleno de historia. Sus vistas sobre los viñedos al atardecer son, sencillamente, espectaculares.

5. San Vicente de la Sonsierra: tierras de vino
Este pueblo es el guardián de los mejores viñedos de la Sonsierra. Su castillo, que corona la parte alta de la localidad, ofrece una estampa magnífica de los meandros del Ebro. Si viajas en época de vendimia, el paisaje se tiñe de ocres y rojizos que te dejarán sin palabras.
6. Sajazarra: medieval y coqueta
Incluida en la lista de los «Pueblos más bonitos de España», Sajazarra destaca por su impresionante castillo-palacio del siglo XV, perfectamente conservado. Sus calles estrechas y sus fachadas cuidadas al detalle invitan a perderse sin rumbo. Es un rincón pequeño que se recorre en una mañana y que se queda grabado en la memoria.
7. Casalarreina: nobleza en el valle
A pesar de su nombre, este pueblo no fue residencia oficial, pero su patrimonio sí es real. Destaca especialmente el Monasterio de la Piedad, una joya del estilo plateresco que no puedes dejar de visitar. Es un punto estratégico perfecto para combinar visitas culturales con catas en bodegas cercanas.
8. Torrecilla en Cameros: el corazón del Iregua
Si buscas una opción diferente, alejada de la zona vitivinícola, dirígete hacia la sierra. Torrecilla en Cameros ofrece un paisaje de valles profundos, piedra y naturaleza salvaje. Es el lugar perfecto para quienes buscan desconectar de verdad y descubrir el pasado de la industria de la lana y la artesanía riojana.

Consejo de experta: La mayoría de estos pueblos cuentan con pequeñas bodegas familiares que no aparecen en las grandes guías turísticas. No dudes en preguntar en los bares locales por catas improvisadas; suele ser la mejor forma de descubrir un vino excelente a un precio muy honesto.
¿Con cuál de estos rincones te quedas para tu próxima ruta? La Rioja tiene ese don de sorprenderte cada vez que decides coger el coche y poner rumbo a lo desconocido. ¡Cuéntame, cuál será tu primera parada!



