Conocida cariñosamente como la «Sevilla chica», Zafra destila una mezcla embriagadora de arquitectura señorial, callejuelas encaladas y aroma a azahar. Si te preguntas qué ver en Zafra, prepárate para adentrarte en uno de los cascos históricos más fotogénicos y mejor conservados de la provincia de Badajoz, donde el legado de la Orden de Santiago sigue muy presente en cada rincón.
Este cruce de caminos en plena comarca de Zafra-Río Bodión invita a caminar sin prisa, observando cómo la luz del sol se filtra entre soportales centenarios. ¿Nos vamos a descubrir sus secretos mejor guardados paso a paso?
La Plaza Grande y la Plaza Chica
El corazón neurálgico de la localidad late en la unión de dos espacios porticados únicos. La Plaza Grande, abierta y flanqueada por casas señoriales con balcones de forja, conecta de forma casi mágica con la Plaza Chica a través del popular Arquillo del Pan. Esta última conserva el ambiente comercial del siglo XV, con soportales de madera y arcos apuntados donde antaño se medían las telas.
El Alcázar de los Duques de Feria
Convertido hoy en Parador de Turismo, el Alcázar de los Duques de Feria es una imponente fortaleza del siglo XV que combina elementos militares con la elegancia de un palacio renacentista. Su fachada sobria esconde un patio central porticado de mármol blanco y artesonados mudéjares impresionantes. (Y sí, merece la pena asomarse al patio aunque no te alojes dentro).
La Colegiata de Santa María de la Candelaria
Situada en pleno centro histórico, la Colegiata de Santa María de la Candelaria es el templo más importante de la ciudad. Su esbelta torre de ladrillo destaca sobre el caserío blanco. En su interior, el retablo mayor de estilo plateresco y obras atribuidas al taller de Zurbarán convierten la visita en una auténtica experiencia artística.
Las murallas y las puertas históricas
Zafra fue una plaza fortificada clave. Aunque quedan tramos ocultos entre las viviendas, aún se conservan varias de sus puertas originales de acceso a la antigua medina. El Arco de Jerez, coronado por una pequeña capilla dedicada a la Virgen de la Encarnación, es la estampa más emblemática para cruzar la línea invisible que separa el pasado medieval del presente.
La Iglesia de San José y el Convento de Santa Clara
El patrimonio religioso de la localidad es rico y silencioso. El Convento de Santa Clara, fundado en el siglo XV por los primeros duques de Feria, destaca por su iglesia gótico-mudéjar. Si tienes la oportunidad, acércate a probar los tradicionales dulces elaborados por las monjas de clausura; un auténtico capricho artesanal.
Paseo por las calles de Sevilla y Tetuán
Perderse por los callejones peatonales es la mejor forma de entender la esencia zafrense. Calles como la de Sevilla o la de Tetuán muestran hileras de casas encaladas con contraventanas verdes y macetas de geranios que explotan en color durante la primavera. Aquí el tiempo se detiene por completo.
El Parque de la Zafra
Cuando busques un respiro verde tras caminar bajo el sol extremeño, el Parque de la Zafra ofrece un pulmón arbolado ideal para descansar. Es el espacio perfecto para pasear junto a fuentes y zonas ajardinadas, muy frecuentado por las familias locales al caer la tarde.
Gastronomía local: el cerdo ibérico en su templo
Visitar Zafra es también un homenaje al buen comer. Ubicada muy cerca de las dehesas extremeñas, la localidad rinde culto al cerdo ibérico de bellota. En los mesones de la Plaza Grande podrás degustar unas migas extremeñas, un buen plato de jamón cortado a cuchillo o la clásica caldereta de cordero.
El Museo de Santa Clara
Para profundizar en la historia nobiliaria y religiosa de la zona, este museo ubicado en el propio complejo conventual expone piezas litúrgicas, ajuares funerarios y retablos de gran valor histórico que permiten comprender el peso político que tuvo Zafra en los siglos pasados.
La Ermita de Belén
Situada a las afueras, la Ermita de Belén es un santuario muy querido por los vecinos. Su entorno tranquilo y su arquitectura popular manchega y extremeña ponen el broche de oro a una escapada que combina cultura, fe y tradiciones centenarias.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
Tip de experta: Si quieres vivir Zafra en su momento de máxima efervescencia, haz coincidir tu viaje con la celebración de la Feria Internacional Ganadera a principios de octubre, una cita histórica que transforma la ciudad por completo desde el año 1453.
Consejos prácticos para tu viaje
Para moverte por Zafra, la mejor opción es aparcar el coche en los parkings públicos habilitados en los alineares del casco antiguo y recorrer sus calles exclusivamente a pie, ya que el centro histórico es peatonal. Los meses de primavera (abril y mayo) ofrecen temperaturas ideales para caminar sin el calor intenso de los meses centrales del verano.
¿Te imaginas ya sentado en una terraza de la Plaza Grande, saboreando un buen vino de la tierra mientras el sol baña de oro la piedra medieval?



